Cada servicio necesita tiempo real
Un corte, un arreglo de barba y un servicio combinado no necesariamente ocupan lo mismo. Definir una duración realista ayuda a que la disponibilidad refleje cómo se trabaja en el local.
Revisá el catálogo con tu equipo. Un nombre claro, un precio vigente y un tiempo razonable son la base para que todos entiendan qué se está reservando. No hace falta ofrecer muchas opciones; hace falta que las opciones se entiendan.
La disponibilidad también se configura
El horario de apertura no siempre coincide con el horario de cada profesional. Tené en cuenta jornadas, descansos y días de ausencia. Una agenda útil representa la capacidad real de atención.
En Ztar, revisá los servicios, los horarios y la disponibilidad del equipo antes de compartir tu sitio. Cuando cambie una jornada, actualizá la configuración para que el cliente encuentre opciones que realmente puedan atenderse.
Acordá qué pasa cuando hay un cambio
Definí las condiciones de cancelación y reprogramación que querés usar. Es mejor que el cliente las conozca antes de reservar. La política tiene que ser comprensible para él y sostenible para quienes atienden.
También conviene acordar internamente quién revisa la agenda y cómo se comunican las ausencias. La herramienta ordena información; el equipo necesita saber quién se ocupa de mantenerla correcta.
Hacé una revisión corta al empezar el día
Mirar la jornada, identificar huecos y revisar cambios pendientes lleva menos esfuerzo que resolver todo cuando el cliente ya está esperando. La meta es llegar al primer turno sabiendo cómo viene el día.